Tu Palabra, mi plenitud. Semana_49

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Has leído en la BIBLIA, “¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita. En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados uno por uno. Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos”. (Mateo 10:29-31 - DHH).

¿Qué es más engorroso que el cabello? ¿Quién hace un inventario de los folículos? Llevamos cuentas de otros recursos: La cantidad de dinero en el banco, los kilos que indica la báscula. Pero, ¿el cabello en la piel? Nadie, ni siquiera el hombre que cada día está más calvo, coloca pequeños mechones de lado. Nos peinamos, nos teñimos el cabello. Nos lo cortamos ... pero no lo contamos: Dios si lo hace. En el tiempo de Jesús, un cuarto era una de las monedas menores en circulación. Con un cuarto se compraban dos pajarillos. En otras palabras, todo mundo podía comprar dos pajarillos. Pero ¿Por qué lo querían hacer? ¿Cuál era el propósito de eso? ¿Qué meta lograrían?

En el Evangelio de Lucas, Jesús va un paso más en cuanto al Amor “¿No se venden cinco pajarillos por dos moneditas? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos”. (12:6)

Un cuarto compraba dos pajarillos. Dos cuartos, sin embargo, compraban cinco. ¡El vendedor incluía el quinto gratis!

Todavía la sociedad tiene su buena parte de pajarillos número cinco: Almas indefinidas que se sienten innecesarias, inútiles, qué valen menos que un cuarto. Encontraras una parvada de pajarillos número cinco en los orfanatorios. En un país de Asia, el tener un solo hijo tiene su manera de filtrar a los débiles. Los bebes saludables tienen preferencia sobre los discapacitados. Los niños que ahí no pueden hablar o ver, tienen pocas posibilidades de llevar una vida saludable y productiva. Todos los mensajes les dicen: +Tú no le importas a nadie+ Así que cuando alguien les dice que eso no es cierto, se conmueven profundamente. Un Misionero que trabaja en ese país, describe un momento que nunca se les olvidará. A los niños huérfanos y sordos, les regalaron un libro para niños que se llama TÚ ERES ESPECIAL. La historia describe a David, un niño de madera en una aldea de gente de madera. Los habitantes de ahí acostumbraban a pegarles estrellitas a los que obtenían buenos resultados, y pegarles círculos a los que tienen dificultades. David, tenía tantos círculos que la gente le pegaba más sin razón alguna.

Pero entonces conoció a Elí el Carpintero, su Creador. Elí le dio apoyo paternal, diciéndole que no tomara en cuenta las opiniones de los demás. <<Yo te formé>> Y no cometo errores.

David nunca había escuchado palabras como esas. Cuando entendió lo que le dijo su Creador, los círculos comenzaron a caerse. Cuando los niños del orfanatorio escucharon esas palabras, sus mundos comenzaron a cambiar.

¿Necesitas un recordatorio? ¿Alguna posibilidad de que estas palabras estén entrando en los oídos de un pajarillo número cinco? Si es así, es hora de enfrentar el temor de que no eres importante; para ÉL si eres importante.

Jeremías. 1:5 (DHH) “Antes de darte la vida, ya te había yo escogido; antes de que nacieras, ya te había yo apartado; te había destinado a ser profeta de las naciones”.

A. H. V.

Puente de Dios a las Naciones, Panamá.