Tu Palabra, mi plenitud. Semana_46

 

En una ocasión en un viaje de misiones, en el que había una niña que iba a ser adoptada y estaba junto con muchos otros niños jugando y hablando su dialecto.
Dijeron —a ver si la puedes encontrar, es única e irrepetible. No parece diferente a los demás. Escuché que come el mismo arroz con frijoles, juega en el mismo campo lleno de tierra, duerme bajo el techo de lámina como las demás niñas y oye el mismo golpeteo de la lluvia tropical todas las noches.

No obstante, aunque parece igual a todas, las apariencias engañan. Ella vive en un mundo diferente. un mundo llamado “Mi Futuro Hogar”

¿Ves a la niña flaca que esta vestida con una playera rosa? La niña tiene la nariz larga y el pelo enredado y tiene en sus manos unas fotos. Pídele que te deje verlas, ella te las dejará ver aunque no se las pidas. Las fotografías muestran imágenes de su futura familia y hogar. ¡Ella ha sido adoptada!

Sus padres adoptivos son amigos míos, ellos le llevaron esas fotos, un oso de peluche, dulces y galletas. Ella compartió con los otros niños de los dulces y galletas y le pidió a su maestra que le guardara su oso, pero siempre llevaba las fotografías. Así recuerda su futuro hogar, en un mes, a más tardar o dos, llegará el día que estará allí, ella sabe que el día llegará. Cada vez que se abre la puerta le salta el corazón, cualquiera de estos días su Padre entrará por esa Puerta, él prometió que volvería por ella, vino la primera vez para adoptarla y volverá para llevarla a su nuevo hogar.

Hasta ese momento viviría, día a día, con el corazón orientado al Hogar.

¿No deberíamos nosotros vivir así? La situación de ella es también un reflejo de la nuestra. Nuestro Padre también vino a visitarnos, ¿acaso no hemos sido reclamados por él?, ¿Adoptados también? Dios te buscó antes de que supieras que necesitabas ser adoptado(a), él ya había llenado los documentos y decorado tu habitación.

¡Él viene pronto, para llevarte a tu nuevo Hogar!

Apocalipsis 21:3-4 (NTV) “Oí una voz que salía del trono y decía: «¡Miren. el hogar de Dios ahora está entre su pueblo ¡Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo: ¡Dios mismo estará con ellos! Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas las cosas ya no existirán más”.

Nota. Donde dice niña (o) ¡pon tu nombre!

A. H. V.

Puente de Dios a las Naciones, PANAMÁ.