Misiones: ¿Por qué hacer discípulos de Cristo? Parte 2

 



“El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro”
, dice la Biblia (Lucas 6:40); ¡Imagínese el resultado que esto puede producir cuando la televisión es el maestro! Desafortunadamente, la televisión es responsable de transformar a la gente en discípulos de ella. Su sistema de valores y su visión están moldeados por miles de escenas de asesinatos, violaciones, todo tipo de violencia y obscenidades que se difunden en sus mentes noche tras noche. El creyente ve la televisión en promedio unas 21 horas a la semana, pero pasa unos 11 minutos semanales alimentándose de la Palabra de Dios.

Tenemos que entrenar a los discípulos a ocuparse por parecerse a Cristo “...a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:13) más que conformarse al mundo. “Así que, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios, que presenten sus cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es su culto racional. No se conformen a este siglo, sino transfórmense por medio de la renovación de su entendimiento, para que comprueben cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. (Romanos 12:1-2)

El trabajo y el objetivo de Pablo era hacer que cada congregante sea adulto, maduro, completo, perfecto en Cristo; “...a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre”. (Colosenses 1:28). El objetivo final debe ser siempre formar discípulos capaces y plenamente devotos de Jesucristo.

¿Es eso lo que estamos produciendo hoy? No logramos nuestra tarea hasta que llevamos a la gente a Cristo, les ayudamos a alcanzar la madurez y a “reproducirse”.

Imagínese a un hombre que construye una gran fábrica para hacer radios. Emplea a 400 trabajadores para montar todo tipo de radios; desarrolla un programa de formación, anima a sus empleados a mejorarse ellos mismos, les paga un buen sueldo, y finalmente todo está listo para comenzar la línea de montaje. Él vuelve un poco más tarde para ver cómo va el trabajo. Todas las luces están encendidas, las máquinas están funcionando, todo el mundo parece ocupado, los equipos están en su lugar, y la fábrica parece una colmena. Cuando pregunta cuántas radios se han producido en la semana, el supervisor lo mira y responde: “¡De hecho, ninguna!”

Pero ¿qué estamos haciendo aquí? ¡Esta fábrica funciona a plena capacidad! Pero algo no va bien. Una fábrica que está diseñada para fabricar radios, equipada para fabricar radios, gestionada para fabricar radios y que no produce radios, pierde todo sentido y propósito. ¿Habrá alguna similitud con la Iglesia de Cristo?

El “producto terminado” de la congregación es una persona salvada y entrenada para ayudar a otros a acercarse a Cristo. El éxito de una congregación no se mide por el tamaño de la audiencia, aunque sea de miles. El éxito está determinado por el número de discípulos que produce.

LA ENSEÑANZA

¿Cuáles son las áreas en las que el creyente necesita urgentemente ser educado?

La seguridad de la salvación, cómo estudiar la Biblia, la comunión con Dios, la oración, el Espíritu Santo y sus dones, la vida en santidad y pureza, cómo llevar almas a Cristo, cómo hacer discípulos, el matrimonio, el hogar y la familia, saber administrar sus bienes y sus finanzas, el espíritu de servicio, la gestión del tiempo, las responsabilidades, la Iglesia, la segunda venida de Jesucristo...

Un discípulo aprende de tres maneras: por el ejemplo y los consejos de un mentor espiritual, por el Espíritu Santo y por la predicación de la Palabra de Dios. 

Continuará...